Tengo en casa una jollica. Digamos que es de las pocas compras que he hecho bien en el círculo de lectores. Se trata del, tachaaán, "gran libro de los alimentos". Obra que ha pasado ya por las manos de mi abuela y de mi madre. Y cada uno saca sus conclusiones.
Os cuento. Ahora que me animaron a entrar en el equipo master de natación del stadium venecia (Suena rimbombante, pero se trata del equipo de veteranos. Di tú, que a mis 29, verme de veterano, como que no me veo), me decidí a aprender de una vez a tirarme de cabeza.
Todo vino porque Javi, nuestro entrenador, pese a llevar dos semanas, me metió prisa (y bien que hace) para realizar una toma de tiempos de 50 crol. Y como que salir desde abajo como las abuelas de 60 años, no era plan.
Sí, puedes nadarte 3200 metros en una hora, y me sales con estas. Así que con más pudor que otra cosa, enganché a Encarna, una chica del equipo master, la reina de la braza, y le conté el secreto. Así que tras una semana de lanzarme al agua, con las suficientes panzadas, me fui soltando en el asunto.
Hasta que uno ya cree k domina la situación, y plasss, de lo más tonto me aticé con el pie en el poyete de la salida. La cosa no fue a mayores, hasta que, a la noche, cuando paré por casa, me empezó a doler a rabiar el pie. La táctica parecía sencilla, pero a principios de octubre, ponerte una bolsa de hielo en el pie un buen rato puede traerte pésimas consecuencias.
Y equilicuá. A la mañana siguiente me desperté con fiebre y anginas. Y un futuro esperanzador. Estaba a tres días de la toma de tiempos. Ay ay ay, mira que después de nadar dos años seguidos, sin ninguna incidencia, ahora que me decido a empezar a competir, me sale la gripe del poyo (del poyo con el que me di el pie al saltar de cabeza, se entiende).
Y a lo que iba. Qué fabuloso el libro del círculo de lectores, el "gran libro de los alimentos". Que ya pensabais que me iba por la ramas, pero todo tiene su razón de ser.
Fue ahí donde me encontré las fabulosas propiedades del kiwi. Esa fruta llamada la "fruta de la juventud". Es la fruta con más vitamina C del mercado. Si con dos naranjas alcanzas el 100% de la cantidad diaria recomendada de vitamina c, con un kiwi te pasas de largo.
Así que, el remedio fue ese.... kiwi kiwi kiwi...
La fiebre batalló durante el primer día. Me hizo perderme la cena de Enclave Socialista. El segundo lo mismo. Pero, como hiciera uno que yo me se, al tercer día resucité. Justo a tiempo para la prueba de los 50 metros crol.
Al final me quedé a 13 segundos del mejor Popov. A mi descargo está el que, 1, aun no controlo el salto, y creo que pierdo más tiempo que gano. 2, que la garganta me se resistía a curarse. y 3, que después de solo tres semanas de entrenamiento, poco más se podía pedir... 35 segundos (la increible velocidad de 5,20 km/h, ya veo sonreirse a mi ford fiesta blanco)
Kiwi, bienaventurado el kiwi.

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