
Después de más de 15 años de espera,
el próximo 21 de febrero se inaugurará el último tramo de la autovía que une Zaragoza con Teruel y Valencia, la A-23, la autovía mudéjar. El famoso tramo "Calamocha-Romanos". Son muchas las víctimas mortales las que nos ha ido dejando durante muchos años la N-232. Muchos los peligros en una de las nacionales más concurridas de España. Una carretera, de la que recuerdo viajes de incluso 4 o 5 horas hasta llegar a la Sierra de Albarracín allá por mi infancia. Por fin, esta semana santa, podremos viajar por ella hasta Teruel, y que la comunidad aragonesa definitivamente se vertebre de Norte a Sur. De la A-23 sólo nos falta de Nueno a Canfranc. Que también ya toca...
1 comentarios:
Lamentablemente, el PP quiere que no se inaugure hasta que pasen las elecciones. Ha apelado a la Junta Electoral Provincial. Leo lo siguiente en el Heraldo:
"los populares insisten en que ambos actos (A23 y aeropuerto) "no resultan imprescindibles para la salvaguarda del interés público o el correcto desenvolvimiento de los servicios públicos" (...) los populares entienden que "su puesta en servicio tienen los mismos efectos que si se hubiese celebrado una inauguración oficial"
Lamentable, lamentable, lamentable. Viva el interés partidista por encima del particular
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