
Nunca es tarde si la dicha es buena, mi amigo Fer, con un mínimo de retraso, pero para que el próximo año lo tengamos en cuenta, me envía esta explicación a por qué los anglosajones celebran el día de las bromas el 1 de abril y no el 28 de diciembre como nosotros. Bueno, y no sólo anglosajona, sino también en Alemania, Austria, Países Bajos, Bélgica, Portugal, Croacia, Francia, Italia, Japón, Rumanía o Polonia. Esperemos que el G-20 no haya sido una broma pesada, aporto yo.
Ahí va:
A mediados del siglo XVI, en toda Francia las celebraciones de Año Nuevo comenzaban el 25 de marzo y terminaban una semana después, el 1 de abril. En 1564, por medio del decreto de Roussillon, el rey decretó la adopción del calendario gregoriano y el Año Nuevo se trasladó al 1 de enero. La leyenda sugiere que muchos franceses opuestos al cambio o que simplemente lo olvidaron siguieron intercambiando regalos y festejando en la semana que concluía el 1 de abril. Los bromistas decidieron ridiculizarlos entregando regalos absurdos y convidando a fiestas inexistentes, y así nació la tradición de hacer bromas el primer día de abril. El nombre pescado de abril, que recibe la víctima de las bromas, está relacionado con el zodiaco: todo acontecimiento que acaecía en esa fecha era relacionado con el hecho de que el Sol abandonaba la constelación de Piscis. Napoleón I fue llamado "pescado de abril" cuando se casó con María Luisa de Austria un 1 de abril.Muchas gracias Fer, nuestro corresponsal desde la lejana RDA.